La ecuación PrivateMI: 10 por ciento de enganche, 10 por ciento para renovaciones
A diferencia de muchas otras parejas jóvenes, cuando Kim y James Cavanaugh decidieron cambiar su casa alquilada en Anápolis por una casa propia en Arnold, Maryland, reunir el enganche fue fácil: ellos habían ahorrado durante los a–os que trabajaron en embarcaciones de recreo en el Caribe ya que la mayoría de sus gastos estaban cubiertos.
Lo que no habían planeado era comprar un "proyecto completo" que necesitaba renovaciones significativas para ser habitable.
Pero las reparaciones necesarias no significaron un gran obstáculo. Con la ayuda del seguro hipotecario privado (PrivateMI) del programa PMI Mortgage Insurance Co. de San Francisco, y Jeff Reilly de Weichert Financial, los Cavanaughs pudieron dar el 10 por ciento de enganche para comprar su casa y conservar una cantidad igual para ayudarse con la renovación.
"Teníamos el dinero para dar un 20 por ciento de enganche, pero cuando encontramos esta casa, había tantas cosas que deseábamos hacerle que lo más lógico era dar el 10 por ciento de enganche y usar el otro 10 por ciento para las renovaciones", dijo James, jefe de cocina de 32 a–os de edad, que trabaja en Bon Appetit en Washington, DC.
Aunque la casa de cuatro habitaciones tenía una buena distribución, cuando Kim la encontró no estaba en muy buenas condiciones. "La casa había pertenecido a una familia y la habían descuidado mucho durante la enfermedad del papá", explicó Kim, de 32 a–os, quién trabaja en bienes raíces en Coley, Reed and Associates en Bethesda, Maryland. "No solamente necesitaba atención la casa, la alfombra estaba tan sucia que ni pensar en caminar sin zapatos en ella".
A pesar del aspecto exterior de la casa, Kim se dio cuenta del potencial que tenía en el momento que la vio. La estructura de 3600 pies cuadrados era espaciosa y tenía mucha luz. También le gustó el hecho de que tenía una chimenea de le–a, una cocina grande y suficiente espacio para tener dos oficinas en la casa.
Al reducir el enganche con PrivateMI, Kim y James pudieron costear el cambio dramático que realizaron a la apariencia de su nueva casa sin tener que usar dinero del fondo que tienen destinado para emergencias. Instalaron pisos de madera, volvieron a alfombrar y a pintar toda la casa. La pareja también ha podido pagar por una variedad de reparaciones necesarias, tales como el reemplazo del porche, el cual se había caído de la cimentación de la casa.
A pesar del trabajo que implicaba, a James le gustó el hecho de que la casa no solamente tuviera jardín atrás y adelante, sino también a un lado lo suficientemente grande como para su velero. "En la casa anterior, no teníamos jardín atrás y solamente había un cuadrito al frente", recuerda él.
Incluso sus gatos Bailey y Oakley, están encantados con su nueva morada. "Adoran este lugar porque tenemos un porche cerrado con tela de alambre y lo dejamos abierto todo el tiempo. Aunque son gatos de interior, ellos creen que están afuera", dice Kim.
Los dos Cavanaughs están de acuerdo acerca de las ventajas financieras de tener su propio hogar:
"Decidimos comprar una casa porque no deseábamos pagar renta, es como regalar el dinero, pagar la hipoteca de alguien más y no acumular ningún capital", explicó James. "Estamos pagando como una y media veces lo que pagábamos antes de renta. Con las ventajas de impuestos, será más barato de lo que era nuestra renta, y tenemos mucho más espacio".

